• Breaking Dawn •

Pensamientos

Aquella noche era una noche especial, mi esposa. Esme estaba feliz, pocas veces la veía con aquella felicidad. No es que no fuera una mujer feliz, claro que no, estaba muy seguro que Esme era una persona muy feliz por todo lo que tenia. Su segunda oportunidad en la vida le había dado todo lo que había deseado y según ella mucho más. Pensar que luego de todo lo que le había costado vivir había tenido que soportar verdaderos infiernos para llegar a esta felicidad pero ella, ella que se veía tan frágil era una mujer muy fuerte. Por mucho que yo la quisiera ver como mi pequeña princesa de cristal aquello no era tan así. Ella siempre había sido una "niña" fuerte. Desde el primer momento en que la conocí, ella me había demostrado que era muy fuerte.

Mis manos estaban en los bolsillos del pantalón mientras veía como se alejaba el auto que llevaba a Edward y Bella a su luna de miel. No podía dejar de sonreírme, por la felicidad de ellos por supuesto sino también porque ella estaba feliz.

En un momento entre la multitud y por mucho que estuviéramos rodeados de gente ella se volteo para verme y le sonreí ampliamente. Una mirada bastaba para entendernos. Un lenguaje que habíamos aprendido hablar desde el primer día de su nacimiento. No palabras, solo una mirada y yo podía ver todo de ella y ella podía ver todo de mi.

Tuvo que disimular, entre humanos, lobos y vampiros, bueno por los últimos no había demasiado problema pero por los primeros. Esme tuvo que venir hacia mi caminando para terminar abrazando mi brazo y apoyando su cabeza sobre mi hombro.

Al sentir su peso sobre hombro me incline un poco para poder llegar a su cabeza y dejar un beso sobre su cabello que aquella noche tenía un aroma frutal, bastante rico, sino me equivocaba era uno de los perfumes que yo le había regalado no hacía mucho.

Iba a decir algo pero preferí callarme para no arruinar la perfecta escena, podía ver como Charlie y Ranee por el otro miraba aun el auto, los comprendía demasiado bien.

-¡Fiesta! – el grito de Emmett termino arruinando toda la escena que tenia frente a mis ojos y el ruido de los alto parlantes comenzaba a sonar con aquella música terrible para mí. No entendía aquello de escuchar como algo te taladraba los oídos. No era viejo, simplemente no me dejaban escucharme.

Gire la cabeza para ver la sonrisa de mi esposa, apretó con fuerza mi mano y comenzó arrastrarme. La mire serio, muy serio y con mi entrecejo fruncido negué repetidamente pero su sonrisa me decía que si, iba a terminar en una pista de baile. ¿Por qué yo?

-Eres mi esposo – me dijo y se acerco a mí , beso de mis labios con en un corto beso, el cual disfrute pero me dejo con ganas de más. Ella sabía que me podía manejar totalmente a su antojo hasta para hacer el ridículo como llevarme a la pista de baile a bailar Dance o lo que diablos fuera que sea eso.

El baile no era lo mío, el baile de la música moderna no era lo mío. Había aprendido a bailar bien otros ritmos. De todas las épocas en las que había vivido había aprendido a bailar desde bailes del siglo VIII hasta algún que otro paso de cumbia colombiana o pasos de samba brasilera. Pero no, eso de seguirle a pum pum pum… no era lo míos. Pero que le podía hacer Esme parecía divertirse conmigo de aquella manera y los de mí alrededor también.

La fiesta paso entre bailes, competencias, si como dije competencias ridículas que hacia Emmett entre vampiros y humanos claro extrañamente ganaban los vampiros. Pobre los compañeros amigos de mis hijos. Pensaban que perdían porque Emmett y Jasper eran muy buenos, pero no la verdad no era esa. Niños… con más de 100 años.

Ya las 8 de la mañana habíamos quedado solamente nosotros y los Denali. Tuve que llevar a Charlie a su casa mientras que Alice se encargaba de llevar a Renee. No podía dejar que Charlie condujera con alcohol. Emmett y su juego del ponche.

Volví algo cansando a la casa, si estaba cansado pero a la vez aliviado. Ya todo había pasado ahora tan solo quedaba disfrutar de unos días.

Luego de estacionar el auto en el garaje de la casa ya todo estaba de nuevo en la normalidad. Ventajas de ser vampiros, ahora todo estaba más que bien.

-Hola mi amor – dije pasando mis brazos por su cintura para darle un beso en los labios.

- Hola – me contesto tras el beso y me miro a los ojos.

En aquel momento en que todos estábamos todos en paz que las cosas habían pasado, que la ansiedad se había ido pero habían vuelto las apuestas entre Jasper y Emmett, como sobre la noche boda.



Su don

Habían pasado unos días, unos cuantos días, realmente no lo sabía, no lo había contado. Había pedido días de descanso poniendo la excusa del matrimonio de mi hijo pues mis jefes en el hospital me lo habían dado. Realmente nunca me habían negado nada, estaba mal que yo lo digiera pero era un excelente medico siempre atento a mis pacientes. Era un adicto a mi propio empleo, aquello a veces era un problema.

Una llamada revoluciono a la casa, Alice había tomado el teléfono y agudice el oído para saber de qué se trataba, algo no estaba bien, eran ellos llamando antes de tiempo. Alice me llamo y me acerque a al mueble en donde estaba el teléfono y lo tome.

-Bella soy Carlisle ¿Qué pasa? – pregunte y todas las miradas que habían en la sala cayeron sobre mí, especialmente las de Esme y Rosalie, no sabía porque esto no me gustaba para nada, comenzaba a sentirme nervioso sin saber los motivos.

A ella le costaba hablar y a mí me costaba preguntar por el solo hecho de que tenía los ojos de mi familia puestas sobre mí, bueno era más sobre el tubo del teléfono pero debía estar tranquilo si algo le hubiera pasado a Edward no hubiéramos enterado ¿no? Seguramente estaría bien, y era otra cosa.

Isabella comenzó hablar y yo pregunte lo que todos pensábamos, si algo le había pasado algo a Edward porque de otra manera lo más lógico era que él , mi hijo estuviera hablando pero todos mis pensamientos quedaron flotando en el aire al escuchar una frase , " Tal vez podría estar embarazada"

Mi entrecejo se frunció al escuchar aquello, ¿embarazada Bella? ¿Cómo podía ser posible si Edward era un vampiro? Mi cabeza comenzó con aquel torbellino de ideas que se amontonaban unas sobre otras para que les prestara atención, quería bombardear a Bella a preguntar pero aquello no estaba muy bien. Hasta aquel momento no me había dado cuenta de que Esme y Rosalie habían dado varios pasos hacia mí, las tenía a menos de un metro de distancia a ambas. No me gustaba ver aquel brillo en los ojos de Esme. No quería que se ilusionase esto no estaba bien, si esto era verdad, Esme sufriría, todos sufriríamos por la situación.

Luego de una pausa comencé con mis preguntas para verificar y quitar o agregar dudas a mi cabeza, según lo que me decía Bella por los síntomas y por las fechas que me había dado lo más seguro es que realmente fuera cierto que ella pudiera estar embarazada. La ansiedad me carcomía pero no podía demostrar mis sentimientos porque no iba alterar más a la familia de lo que ellos ya lo estaban.

-mmm, creo que Edward quiere hablar contigo – me dijo

-Dile que se ponga – conteste.

Escuche la preocupación de mi hijo, me lo dejo ver en su voz y sentí como Esme estaba pegada a mí, ella estaba preocupada por todos, por su Edward, por Bella y por aquel bebe. Esto no estaba bien.

Tras la pregunta de Edward le explique la situación y quedamos entre los dos que nos haríamos cargo de aquel bebe, había que abortar para que Isabella no corriera riesgo. El embarazo iba muy avanzado y nunca antes habia sabido de un caso así, si ella moría mi hijo estaría desolado de por vida, aquello no lo podía permitir. Bella era la felicidad de Edward y él era mi hijo, el de Esme. Había muchas cosas en juego y lo mejor era el aborto sin duda.

Colgué el teléfono, los íbamos a ir a buscar al aeropuerto en unas horas. Tenía que tener todo preparado para aquel momento.

-Como se te ocurre apoyar a Edward para matar al bebe – Rosalie exploto y cerré los ojos, sabía que aquello iba a pasar vi mi hija y di un suspiro – Siempre salvas las vidas de las personas y horas mataras a una, a una pobre criatura… - la cólera se veía en el tono de voz de Rosalie.

-Rose…- Emmett camino hasta tomar del brazo a su esposa – tranquila, es por el bien de Edward

-¿Bella? ¿Cómo esta Bella? – pregunto Esme y yo la mire, estaba totalmente atrapado.

Sabía que Jasper, Emmett tal vez Alice me ayudarían con esto, ellos querían a Edward y también a Bella, sabían que esto ponía la vida de su nueva hermana en peligro.

-Asustada, sabe que esta embarazada pero esto pone su vida en peligro – dije mirando a Esme primero y luego a Rose – No someteremos esto a votación, no, lo siento chicos pero Edward sin Bella no sobrevivirá y no vamos a perderlo ahora.

Todos me quedaron mirando, ser padre había sido una bendición para mi, que ellos fueran mis hijos me había abierto tantas puertas y ahora que sabia la posibilidad de que a uno de ellos le pasara algo me atormentaba. Y si él luego de eso se volvía a matar, si Bella moría y el se mataba ¿Cómo viviría con eso? ¿Cómo viviría Esme con eso? No, no podía arriesgarme.

-Lo siento – deje escapar con un suspiro antes de subir las escaleras y refugiarme en mi habitación.

Abrí la puerta, ahí me sentía mucho mejor, no me iban a venir a molestar aquí, me estaba ahogando y nadie me ayudaba. Sabía qué pensarían que era un monstruo por hacerle eso a Bella pero me preocupaba Edward, él era mi hijo y quería su felicidad.

Me senté en la cama y comencé por quitarme la chaqueta, la deje a un lado y en ese momento sentí como el olor a jazmín entraba en la habitación, su aroma personal inundaba la habitación y ahora estaba desesperado, ella vendría hablar. Esto no iba a ir bien para ningún de los dos, no me gustaba decirle que no a ella.

—Debemos hablar te guste más o te guste menos Carlisle– dijo ella y me sentí más desesperado aun si eso podía ser posible, quería escaparme y hacer aquello por Edward.

Me pare y camine para volver a sentarme del otro lado dándole la espalda, si tenía contacto visual con ella me moriría, sabía que perdería como un soldado que va a la guerra sin su fusil.

—¿Qué es lo que pasa cielo? – le pregunte si me seguía dando la vuelta y parando y yendo y viniendo no iba a ganar nada, tarde o temprano íbamos a tener que hablar.

—Ambos sabemos de qué queremos hablar… ¿De verdad piensas matarlo? – La pregunta de Esme me hizo sentir el hombre, doctor, vampiro…Era un total basura por matar a una criatura. Me gire para verla y aquel contacto que temía se produjo, la mire… Ella allá y yo de este lado de la cama.

—No pienso discutir contigo sobre esto, es necesario Esme, no es lo mismo de siempre la está matando Edward necesita a Bella no podemos permitir que muera… lo siento, pero…— Le dije más ella no me dejo continuar levanto su mano y comprendí que ella pensaba diferente de mi.

Esme no sabía lo que yo si, yo me podía colocar en lugar de mi hijo, pensar en que me la arrebatarían de mi lado, de mi vida me volcaba en una desesperación. Yo sin ella era un inútil, sin sus labios, sin un te amo de todos los días… Si Esme estuviera en el lugar de Bella, no dejaría que se me fuera de las manos.

—Yo si pienso discutir contigo, matar a un ser vivo que todavía no ha nacido… ¿Acaso le habéis preguntado a ella que quiere? No lo habéis hecho Carlisle, Bella quiera a ese bebe y no podéis arrebatárselo… no puede matarlo, ¿sabes que es lo peor para una madre?

Me quede mirándola, y sabia, sabía que aquello era. Toda mi vida hubiera dado por darle un hijo a Esme, por poder darle aquello que había perdido, por darle su bebe, por devolverle la vida a su pequeño cosito. No sé cuantas veces me había maldecido por no haberla hallado antes , por no haber estado allí para ella y bueno …para haberle pegado una paliza aquel tipo también.

—Quieres a ese niño…— solté y ella se rio, había dado en el blanco, y ella en el mío. Maldita manipulación que tenia sobre mí, pero verla sonreír me hacia olvidar hasta de cómo me llamaba, su felicidad era mi felicidad desde el primer momento en que la había visto.

Esme negó con la cabeza y no entendí muy bien que pasaba ¿Me había equivocado?

—No Carlisle, no quiero el bebe para mi, quiero que Bella tenga su bebe, piénsalo seriamente ¿crees que es lo mejor? Ese niño o niña será la alegría de la casa, todo saldrá bien…— comenzó acercarse a mí y yo vi como se alejaba mi resistencia de mi , el poder que había tenido para decirle "no" ahora todo había quedado atrás. Quería ver a Esme con un bebe, darle aquella alegría, ver aquella alegría en la casa.

—Esme…— quise hacer un esfuerzo luchar conmigo para decirle algo pero puso un dedo sobre mis labios. Estaba totalmente K.O sobre el ring … Había perdido una vez más la pelea contra ella. Una de tantas.

—Sabes que tengo razón, por mucho que pueda ponerla en peligro Bella quiera a su hijo no se lo puedes arrebatar… si lo haces, si lo haces en contra de su voluntad no te lo perdonara… ni si quiera yo te lo perdonare Carlisle… sabes que tengo razón… por favor… por favor prométeme que no le harás nada en contra de su voluntad… - Ella hablo y me mordí el labio, total ya no estaba luchando contra mi mujer, deje que hablara pero si había algún tipo de duda en mi ya había desparecido. No quería que estuviera molesta conmigo eternamente.

Sacudí levemente la cabeza y aparte un cabello para acomodarlo tras su oreja, ella gano y su premio era más que aquel dulce beso que estaba depositando en sus labios que me eran tan adictos. Era más que eso… Quizás algún día se lo agradecería.

—No puedo luchar contra ti y lo sabes…— dije, era puramente la verdad, todos los sabían, todo el mundo sabía que era un controlado. Pero no me importaba. Ella sonrió y me dio otro beso en los labios.

—No es que no puedas luchar contra mí, es que sabes que yo tengo razón…—suspire, ella gano, yo perdí pero su felicidad era todo así que bueno si ella estaba yo… Yo ahora estaba con diablos iba hacer. —Te amo… - agrego ella y la mire

-Yo a ti – pase mis manos por su cintura para que el beso fuera más dulce esta vez.

Desde el primer momento en que Esme había despertado, me había enamorado y desde aquel día hacia todo lo que me pedía solo por su sonrisa, su felicidad y su amor.

Toda mi vida ella me ganaría, tenía un control sobre mí como si fuera un don. Su don.



Ellos

La llegada de Edward e Isabella a la casa había sido una total revolución. Alice estaba muy angustiada nos había comentado que no podía ver el futuro de Bella, que algo estaba interfiriendo con su don y que estaba totalmente ciega. Aquello no era agradable, ella siempre sabía todo lo que iba a pasar y ahora aquello la estaba privando de su don. Le daba dolor de cabeza y un gran fastidio para ella y para él, Jasper.

Rosalie fue quien nos…mejor dicho nosotros acompañamos a Rosalie al aeropuerto, algo había pasado, lo sabíamos porque tenemos nuestra audición, Bella le había pedido ayuda a su ahora nueva hermana y como no, ella había aceptado, la esposa de Edward había sido muy inteligente en elegir a su protectora. Mejor dicho protectoras, entre Rosalie y Esme prácticamente ya nadie podría abría la boca y llevar la contra. Estaba resuelto y por mucho que a mi hijo le doliera nadie en la casa iba a dejar que se llevara a cabo aquel aborto.

En el aeropuerto se podía ver la furia y la desesperación de Edward, Rosalie y su hermano una vez más se había lazando aquellas miradas y se habían dicho de todo pero por lo menos habían intentado no hacerlo en público sino dentro del coche. Por suerte Esme con un solo "Cállense que dañan a Bella" hizo que ambos quedaron mudos. Veía como los arboles pasaban a nuestro lado y me daba la sensación que íbamos hacia el encuentro de algo malo.

-Carlisle ¿Realmente …- las palabras en la pregunta de mi hijo quedaron en el aire y entendí

-Si lo está no hay duda de ello – mire de reojo a Isabella – pero no hay que preocuparse de más, ya encontraremos la manera adecuada para que todo salga bien – sonreí y sentí como Esme apretaba mi mano

Note como ella se giro para poder ver a su hijo.

-No temas, se que entre todos vamos a cuidar a Bella y nada mala ocurriera, un embarazo no hay que sufrirlo sino todo lo contrario, hay que estar alegres por la llegada del bebe que nos cambiara la vida a todos – mi vista se poso sobre Esme quien había dicho aquella palabras con una sonrisa alentando a su hijo.

Mi mente no pudo evitar acordar de la cruel forma en la que ella había quedado embarazada y cerré los ojos, Esme era una mujer entera, fuerte de hierro a pesar de su pasado , de haber tenido que sufrir aquellos maltratos durante su estado y por qué no odiar aquel bebe , ella había hecho todo lo contrario por más que no hubiera habido amor en concebir al niño ella , ella había luchado por su bebe porque ello le traería la felicidad.

No pude evitar acercarme a Esme para darle un beso en la cabeza, por suerte estaba Rose manejado de otra manera no podría hacer ningún tipo de aquellos movimientos.

Al llegar a la casa, Alice a pesar de su malestar fue a recibir a Bella y la abrazo, Jasper tan solo saludo desde lejos y Emmett… por raro que sonara él tan solo sonrió y saludo agitando su mano de lado a lado. Era raro verlo tan serio y no haciendo bromas, cuando en otro tipo de familia, normal, seguramente hubiera dicho algo como "te dije que no ibas a dormir"

Las cosas parecían no distenderse en ningún momento el clima que vivíamos era más que caldeado y las miradas que se lazaban entre ellos, mis hijos eran aquellas que valían más que las palabras. Cada uno estaba preocupado de lo que podía pasar no solo con Bella sino con todos los que estábamos alrededor. Esto era grave y seguramente no tardarían los italianos en saber la verdad sobre el estado de Isabella.

Edward me miro al leer mi pensamiento y hasta ese entonces fue que se dio cuenta de la magnitud de la situación. Para nosotros esto no era un simple embarazo era algo más que eso. Por mucho que quisiera creer en las palabras de Esme, me costaba.

-Sabes que tengo razón – dije en voz alta mirando a mi hijo y mi esposa junto con Rosalie me miraron.

Él no dijo nada y yo tampoco lo hizo, las mujeres que estaban a nuestro alrededor buscaron algún tipo de respuesta pero no era momento para tensar más la situación, ya habría tiempo para ello, era desagradable pensarlo pero así era. Íbamos a tener que ver que íbamos hacer con todo esto.

Luego de acomodar las cosas examine a Isabella con la mirada atenta de algunos de mis hijos, esto no era algo agradable pero no podía echar a Edward de la habitación y Rosalie temía que en un descuido de ella yo pudiera hacer algo, así como un complot con mi hijo para quitarle el feto a Isabella.

-Desde hoy en adelante Bella no puede hacer ningún tipo de esfuerzo, reposo absoluto durante todo el embarazo, los signos que da Bella son de un embarazo riesgoso más sabiendo que no sabemos que es el feto

-Bebe – dijo detrás mío Rosalie

Escuche como Edward dio un suspiro que sonaba un estruendo, no quería saber que era lo que pasaban por aquellas cabezas, me basta con solo verlos.

-Ven Bella – mi hija se acerco a su cuñada y amabas fueron hacia la habitación

Espere a que todos se fueran de la habitación para poner la mano sobre el hombro de Edward y le di varios toques dándole mi apoyo. Sabía que se sentía muy solo en esto, parecía que todos miraban a Edward como él malo por querer arrebatarle el bebe a Bella, pero yo entendía a mi hijo, si yo estuviera en su lugar hubiera actuado de la misma forma. Desesperado por salvar la vida de quien más amo.

-Tienes que apoyarla Edward, aunque no te guste la decisión de ella, tienes que apoyarla y pensar que todo saldrá bien. Tienes la posibilidad de formar tu propia familia sin tener que morder nadie, tendrás algo que te unirá más a ella. – lo mire a los ojos y luego lo abrase con fuerza de forma paternal. A él le costaba reaccionar. Lo entendía.

Las horas comenzaron a pasar y yo estaba prácticamente enterrado entre libros, el ordenador y todo aquello que me pudiera brindar información sobre este embarazo tan anormal. Mis hijos iban y venían, Alice y Jasper me ayudaban a buscar mientras que Emmett por su parte ayudaba mirando por las ventanas por si algo se acercaba, ahora estábamos muy atentos. Cuando el oso no andaba haciendo de guardia iba y venía por la casa buscar algo por nosotros.

Rosalie y Esme se mantenían al pie del cañón, con esto quiero decir que estaba todo el tiempo con Bella, una cuidaba de que Edward no hiciera una locura y la otra, mi esposa, vigilaba que entre sus hijos no se mataran. Si alguien me preguntaba antes de la boda que me esperaba luego de la luna de miel hubiera contestado que tan solo bromas pesadas de Emmett hacia los recién casados. Pero no.

Por su parte Bella, quien no se podía mover mucho estaba permanecía como una muñequita, sentada en el sofá ó en la cama, su panza avanzaba cada vez más sin que nosotros no diéramos cuenta. Por momentos estaba bien y por otros no. Aquellos cambios me preocupaban.

Las horas comenzaron hacer días y las dudas empezaron a hacer más grandes. La preocupación se podía papal sobre el ambiente y la apariencia de Bella estaba empeorando cada vez.

-Esto la matara – murmure cerrando uno de los libros – y si eso pasa también lo hará con él.

Estire mi cabeza hacia atrás cerrando los ojos y sentí como los brazos de Esme rodeaban mi cuello pero abrí los ojos.

-No debí ceder ante ti, esto cada vez se pone peor y no encuentro respuesta Esme, no hay nada que me asegure que pueda a salvar a Bella – dije frustrado, estaba cansado, las cosas no me estaban saliendo bien. Tenía un montón de libros que no me servían para nada.

-Sabes que él fondo tengo razón Carlisle, simplemente estas enojado por no hallar la respuesta a tus preguntas pero tengo fe en ti , siempre sabes la repuesta a todo – sentí un beso en la mejilla y abrí los ojos .

Negué con la cabeza, aquello no era la verdad no sabía la respuesta para todo pero el mundo a veces creía que yo por mis estudios y mi capacidad era muy erudito, la verdad que no era así. Sentí como sus manos hacían presión sobre mis hombros, y me sonreí me estaba dando un masaje. Mi esposa era muy atenta sabia a la perfección como me sentía y yo sabía cómo se sentía ella.

-Gracias… - mis manos se movieron hasta tomar las manos de Esme y la mire – Hay momentos que no se qué haría sin ti , todo esto se va de mis manos y tú tienes tanta fe en que todo saldrá bien que es difícil que tus palabra son me convenzan

Se acerco a mí, se inclino y me dio un beso en la frente, odiaba que me diera un beso en la frente pues me sentía uno más de sus hijos pero así era como me demostraba su amor a veces, yo prefería un beso de sus labios.

-Yo sé Carlisle que todo va a salir bien, somos una familia y hemos luchado por muchas cosas solos y juntos, muchas cosas nos han hecho fuerte y esto nos unirá más. – Su mano paso por mis cabellos y me dedico una sonrisa dulce – todo estará bien amor…



La noticia

Termine de revisar a Bella y mire de reojo a Edward. Intentaba mantener mis pensamientos conmigo para que no fueran a ser leído por mi hijo, nada de lo que yo pensará en aquel momento podía ir más allá de mí, con nadie menos con Edward. No quería que mis propios pensamientos se fueran a disparar a ningún lado, no quería que mi hijo se tomara mis pensamientos a mal. Esto era una situación sumamente difícil de enfrentar para todos.

Nunca en mis en mis 200 años de medico que llevaba había visto algo que se le podría parecer a este caso. Ni siquiera cuando había estado en Italia me había enterado sobre que algo como esto podría pasar y cuando me hice medico la ciencia termino de derribar todo pensamiento ilógico que podría haber yo tenido ó pensado en algún momento sobre el embarazo con un vampiro involucrado. Nosotros estábamos muertos.

-¿Cómo esta Carlisle? – Edward le tendió la bata a Bella y mi nuera se cubrió el cuerpo mientras que yo guardaba mis instrumentos de trabajo en la caja metálica.

-Le pediré a Alice ó Rosalie que salgan a comprarte comida, verduras. – miré a Bella, ambos teníamos la misma mirada de suplica. Ella al igual que yo estábamos preocupados por las reacciones de mi hijo últimamente. Solo era un fantasma de aquel Edward que todos conocíamos. – Edward, Bella necesita alimentarse bien, llevaba dos semanas de embarazo real pero su avance es notoriamente mayor a eso. Estoy hablando de que según los estudios y mi conocimiento, Bella tiene cinco meses de embarazó. Su cuerpo comenzó a cambiar drásticamente desde el primer día sin darle tiempo a que se vaya adaptando. Cada minuto que pasa su cuerpo va cambiando, sus caderas han comenzado ensancharse para poder albergar mejor al feto y está perdiendo hierro de manera muy rápida. Tiene que conservar su buena alimentación para poder estar seguro que tanto ella como el bebe estarán bien.

Tragué ponzoña para evitar seguir con mi diagnostico. Debía cuidar a Isabella por Edward, pero también debía cuidar de que la cabeza de mi hijo no pasara a perder su criterio. No podía estar seguro de que Edward no fuera hacer ningún tipo de locura por esto. ¿Hasta qué punto él podría aguantar todo esto?

-Alice – Edward salió de mi despacho sin haber cruzado palabra conmigo.

Aproveche aquel momento para acercarme a la esposa de mi hijo y apoye mi mano con cuidado sobre su hombro.

-Se que no debes tener mucha hambre. Te he visto comer en estos últimos días y no estás comiendo Bella. Es lo más lógico del mundo en estos momentos que no sientas hambre por la comida tradicional, que la carne te de asco pero también sé que harás cualquier cosa por él bebe y Edward hará cualquier cosa por ti. Por favor Bella debes comer mucho mejor de lo que lo estás haciendo Bella, estoy preocupado por tú salud.

-Yo lo haré, Carlisle – Ella se acerco a mí y dejo un beso sobre mi mejilla antes de irse.

Me apoye ligeramente sobre el marco de la ventana y miré hacía el bosque. Recién iban dos semanas desde que Edward y Bella habían llegado de su luna de miel con esta noticia tan…asombrosa y magnifica. ¿Por qué no? Quitando a Edward, el resto de la familia parecía que el hecho de que Bella estuviera embarazada alegraba a la casa pero yo no podía conseguir aquella felicidad que podía ver en el rostro de Rosalie ó Esme. Yo simplemente no podía pensar en que todo podría salir bien, quizás era porque era el médico de la familia, porque me había tocado atender a embarazadas y había tenido la desgracia de haber tenido que estar presente cuando aquellas criaturas nacían muertas. Si algo de eso pasaba, yo no podía afrontar dar aquella noticia como lo hacía con el resto de mis pacientes.

Mi cabeza tampoco se apartaba del pensamiento de que estaría pensando Charlie en estos momentos. No podía imaginarme el dolor ó la desesperación de un padre que no sabía cómo se encontraba su hija en aquellos momentos. Bella lo había llamado para contarle que estaba enferma. Por más privacidad que le hubiéramos querido dar a ella nuestro oídos sensibles habían escuchando la conversación con su padre. Charlie sonaba muy preocupado por su hija y daba un mal sabor tenerle que mentir u omitir la verdad al oficial Swan. Él se comportaba bien con nosotros pero… había cosas que debíamos ocultar para no poner en riesgo a nadie. Si realmente esto tenía un mal fin…

-Mientras ellos no sepan – apreté ligeramente mi puño. Las cosas podrían ponerse peores si la oportunidad se presentaba y Aro se enteraba pero no, Edward y nosotros seriamos muy cuidadosos para que eso no pasara.

Escuche los pasos por la escaleras y salí del despacho para ver que Emmett bajaba la escaleras con un paso muy tranquilo y una sonrisa traviesa en sus labios.

-¿Qué ocurre? – lo mire, demasiada felicidad en su rostro denotaba que algo se traía en sus manos.

-El perro se ha enterado, viene para aquí – me contestó con su tono de voz tan jocoso y llevo uno de sus puños contra la palma de su mano haciendo sonar sus huesos.

-Yo abriré, ve arriba – levante mi mano para que no me contestara – Ve, no es momento para jugar Emmett y menos para que provoques a Jacob lo sabes hijo.

Mi hijo más grande dio un suspiro grande y fuerte para demostrarme que estaba molestó con mi pensamiento pero no era ni la primera y tampoco sería la última vez que le iba aguar la fiesta a Emmett por querer divertirse en momentos que realmente no debía divertirse. No quería ningún vidrio ó ventanal roto de la casa porque un vampiro y un lobo se pusieran a pelear. No quería más dolores de cabeza de los que ya tenía en aquellos momentos.

El olor fuerte a perro mojado llegó hasta mí y comencé a caminar hacia la entrada. Atreves de las paredes de vidrio podía ver llegar a Jacob en su motocicleta con un humor terrible, no necesitaba ser Jasper para ver que Jacob venía con ganas de golpear a cualquiera vampiro que se le pusiera enfrente.

Abrí la puerta justo en el momento en que el lobo se paraba frente a ella y me lanzo una de esas miradas que podrían matar. Aunque notoriamente podía ver en sus ojos que estaba decepcionado que el portero de los Cullen estaba vez no fuera Edward. Había sido buena idea no haber dejado que Emmett abriera la puerta.

-¿Es verdad? – preguntó él bastante molesto mientras daba unos cuantos pasos por la entrada de la casa.

-Hola Jacob ¿Cómo estás? – pregunte en tono tranquilo y sereno mientras cerraba con cuidado la puerta de entrada.

Él amigo de Bella se dio vuelta para mirar y se acerco a mí con paso rápido. No quería partirme a mí la cara por muy molesto que mi saludo le hubiera parecido pero lo estaba molestando. Lo podía ver en sus ojos.

-Escucha dime la verdad… He oído que Bella ha conseguido seguir con vida.

Nos quedamos los dos mirándonos a los ojos. Yo con mi temple tranquilo por naturaleza y él con esas ganas de patear el trasero de cuanta persona se le colocara adelante aunque preferentemente quería el de mi hijo. Esto realmente era incomodo, debía frenar el enfrentamiento que se pudiera crear alrededor de Bella y de nosotros. Esto no era nada bueno para el bebe, menos para el embarazo y la madre.

-Esto… - vacile un momento buscando las mejores palabras para frenar al lobo y que se no se enojara aun más. Tampoco podía arriesgarme a que por un ataque de cólera mi casa se viniera abajo – No es el mejor momento, la verdad – ladee la cabeza - ¿Podemos posponerlo?

-¿Jacob eres tú? ¿También debemos ocultárselo a él? – miré en dirección hacia arriba, de donde provenía la voz de Bella. Tanto Jacob como yo no esperábamos que Isabella hablara y por la cara del muchacho podía notar que la voz de Bella tan solo había logrado preocuparlo más, también estaba más enojado que antes pero…estaba preocupado. – Jacob entra

-¿Ella está aquí? – el chico tan solo me miro con su mirada tensa.

-Llegaron hace dos semanas – le conteste y apenas le conteste Jacob se echo a caminar hacia las escaleras con paso rápido – Jake… - Sabía que con palabras no iba a lograr detenerlo, vale no podría hacer nada de todas formas Bella quería verlo y Edward tampoco se lo prohibiría ¿Por qué debía hacerlo yo?

Jacob fue subiendo las escaleras lo más rápido que pudo, saltándose escalones de dos en dos y yo lo seguía detrás con la bastante prudencia de dejar unos un paso de distancia por si algo ocurría y debía prevenir algo. Sonaba un tanto estúpido tal vez pero confiaba en Jacob. Por lo menos estaba seguro que yo no sería su primer blanco y arriba estaba Emmett para detener cualquier tipo de amenaza.

Me quede parado mirando la escena a distancia como si mirara todo desde una perspectiva diferente. Un tanto ajeno a la situación. Jacob quedo paralizado al ver a mi familia rodeando el sillón blanco de la sala, Jasper y Alice a un costado , Emmett con su espalda ancha contra la pared, Edward detrás del sofá blanco con sus manos apretándolo ligeramente mientras que Esme se encontraba sentada en el antebrazo opuesto al soda en donde se hallaba Bella. El cuerpo de Rosalie tapaba a Bella. Mi hija rubia no dejaría que nadie se acercara a su cuñada por nada menos el "chucho". No le caía para nada bien y la bienvenida que le había dado con la mirada daba a entender de sobras que al primer paso en falso que él diera le saltaría a la yugular. Pero un leve movimiento de Bella hizo que todos en la sala cambiarían su posición de alertas al de preocupación. Rosalie alzo la palangana para colocarla frente a Bella quien vomito en recinto mientras que Edward tragaba ponzoña apretando con furia el sofá. Tendríamos que cambiarlo.

-Lamento esto Jacob – hablo Isabella con un tono de disculpas en cuento pudo reanimarse y ponerse más presentable para poder ver a Jacob. – Me alegra que vinieras a verme hoy, Jake.

Esté camino hasta que Rosalie lo freno colocándose cara a cara contra él.

-Hasta aquí llegas – siseo mi hija mayor mirando al perro a los ojos con furia.

-¿Cuál es tu problema? – Ambos mantenían aquella mirada fija puesta el uno sobre él otro y nosotros sobre ellos por si las dudas. Entre mi hija y el lobo el clima que se generaba era demasiado tenso que costaba respirar.

-Rose está bien – habló Bella en tono suave, apenas audible.

Jacob sorteo a Rosalie, quien a pesar de haber escuchado a Bella apenas se había corrido un centímetro para dejar pasar al chucho. A ella no le daba gracia hacerse a un costado, y se lo estaba dejando ver a Jacob.

Él por su parte intentaba controlarse para no tirarse arriba de Rosalie, si no fuera porque Bella estaba allí estaba seguro que ellos en aquellos momentos estarían discutiendo ó pero estarían peleando uno con el otro.

Como fuera, Jacob se sentó en la mesa ratona que se encontraba enfrente al sofá blanco de Bella mostrando una pequeña sonrisa que ella le respondió. A decir verdad hacía días que Isabella no sonreía. Quizás era bueno que él estuviera aquí.

-Te vez terrible

-Si – Bella le sonrió y ladeo un poco la cabeza – Que gusto verte

Se formo un silencio en la sala , en aquellos momentos me hubiera gustado ser Edward para poder escuchar aquellas palabras que no se estaban diciendo y que no podía adivinar.

-¿Qué te ocurre Bella? – pregunto Jacob preocupado luego de haber examinado a su amiga tras unos segundos.

-¿Me ayudas Rose? – Pidió Isabella y Rosalie miró de mala manera a Jacob mostrándole sus colmillos en señal de que no se le acercara – Por favor Rose - mi hija quito su atención del chucho para ver Bella y prestarle su mano como ayuda..

- No la levantes… – agrego Jacob al ver los movimientos que estaba haciendo su amiga. Los músculos de él se habían tensado notoriamente.

-Estoy respondiendo a tu pregunta.

Di unos pasos para adentrarme en la sala mientras miraba como Bella con la ayuda de Rosalie se intentaba poner en pie, se sacaba aquella manta que le había hecho su mama, aunque esta había caído al piso y con gran esfuerzo ella se ponía en pie.

Aquel momento fue un tanto incomodo para todos, o por lo menos para mí era un tanto incomodo. Podía ver que Jacob quedaba asombrado por lo que veían sus ojos en aquellos momentos. Para alguien que la última vez que había visto a Bella en la boda tan saludable y rebosante de salud verla transformada en un cadáver, con ojeras y con presentes deformidades en el cuerpo había que agregar que ahora que Bella estaba de pie se podía ver su abultada panza que gracia a la sudadera que llevaba en aquellos momentos no dejaba duda de que ella estaba embarazada.

Jacob miró a Isabella sin entender hasta que ella pasó sus manos por su vientre en señal de que estaba acunando al bebe, un pequeño mimo que toda mama hace cuando está embarazada y aquel mínimo detalle fue el que hizo que Jacob estalla.

-Tú hiciste esto – escupió el lobo con furia

Edward dio un paso hacia atrás mientras que Emmett rápidamente coloco su mano derecha sobre el hombre de Jacob al ver que este se abalanzaba sobre su hermano, Jasper por su parte abandono su lugar al lado de Alice para tomar posición detrás de Edward y Rosalie volvió a cubrir a Bella con su cuerpo. En un segundo Jacob se había dando cuenta que estaba rodeado por nosotros. Hasta Alice y Esme habían tomando posición detrás de lobo por si había que atacar.

-No sabíamos que esto fuera posible. – hable calmado colocándome a las espaldas de Jacob.

-¿Qué es? – El muchacho se voltio para verme con furia y yo erguí mi cuello para mirarlo a los ojos. Su pregunta era demasiado difícil de contestar en aquellos momentos. ¿Realmente Jacob sabría que yo no tenía la respuesta para su pregunta?

-No estoy seguro – le respondió mirando a Bella y antes de volver a mirar a Jacob posé mi mirada en Esme, solo para ver que ella me decía. A veces necesitaba una simple mirada de ella para seguir – El ultra sonido no me sirve no penetra el saco embrionario. – solté bastante a mi pesar. Odiaba no poder dar un parte médico exacto y lo que más odiaba era que no sabía que estaba pasando a mí alrededor. Era un gran fastidio y enojo para mi aquello de no saber con qué me estaba topando.

-Yo tampoco puedo verlo. – Dijo Alice dando un paso hacia adelante. Mi hija miro de reojo a Bella quien se sintió bastante incómoda por las que sabía que mi hija iba a pronunciar. Alice un tanto dubitativa se tomo unos segundos y posó su vista sobre Jacob antes de continuar – Y ya no puedo ver el futuro de Bella.

No había peor miedo para el hombre que no saber sobre su destino. No tener las respuesta a las preguntas ni estar seguro de su futuro y más cuando la vida de un ser querido estaba en juego. Vida y muerte, una pegada a la otra. Ahora nosotros tan dependientes siempre de lo que Alice veía en sus visiones teníamos puesta una venda en los ojos, volvíamos a estar ciegos y no nos quedaba más que la fe. Aunque siendo sincero, me costaba demasiado tener fe en que todo iba a salir bien.

-Hemos investigado leyendas pero no hay mucho que ayude, solo sabemos que crece muy rápido y que crece muy fuerte - Agregue aquellas palabras teniendo cuidado aunque realmente lo que había dicho había calado hondo en Jacob, ya que su reacción había sido muy parecida a la que había tenido Edward, ellos tenían algo en común para reaccionar así… Bella.

-¿Por qué no hay hecho nada? – él avanzo hacia mi bastante alterando y molesto. Lo mire a los ojos sin moverme del lugar - Sáquenselo de adentro - suplico en tono enojado.

-Este no es asunto tuyo Perro – escupió Rosalie con furia mirando a Jacob y este la miro. Solo estaban a un paso de que se armara una guerra entre ambos. Una sola gota que derramara el vaso e íbamos a presenciar una batalla entre mi hija y el lobo.

-¡Rose! – Intervino por suerte mi esposa con su tono dementemente maternal que hasta Jacob termino mirando a Esme – Estas peleas son las que dañan a Bella.

-El feto es lo que lastima a Bella – Alice hablo bastante molesta ganándose que su hermana la mirara de mala manera.

-¿Por qué no dices lo que es? Bebe, él es solo un bebe – Rosalie miro a Bella unos instantes y yo podía notar que entre más se iban gritando en la casa más incomoda se iba sintiendo Bella mientras por su parte Edward iba acabando con el borde del sofá. Se estaba conteniendo para no hablar y apoyar a Jacob o Alice.

-Es posible – hablo Jasper bastante calmado acercándose nuevamente a su esposa aunque yo podía notar en su cara que el también estaba luchando interiormente para no verse desbordado.

Jacob quien por unos minutos parecía ponerse de acuerdo con su cabeza. Miro a Rosalie, Jasper y Alice antes de voltear el rostro para verme.

-Haz algo rápido – me pidió acercándose a mí.

- ¡No! – Gritó con las fuerzas que poseía Bella y todos nos quedamos mirándola – No es la decisión de ninguno de ustedes.

Jacob trago saliva y miró primero a su amiga y luego miró a Edward con demasiada furia.

-Jacob hablemos – pidió mi hijo y por muy mal que esto le callera al lobo este acepto sin quejarse ni nada. Echo una última mirada a toda la sala, en espacial a Bella antes de caminar detrás de mi hijo y desaparcar junto a él.

Me lleve una mano al cuello, podía sentir como en cuestión de segundos y como si realmente fuera posible estaba contracturado. Como si tuviera demasiado peso sobre mis hombros, cerré los ojos y di un pequeño suspiro. Esta discusión la teníamos todos los días desde hacía ya dos semanas.

-¿No deberíamos vigilarlos? – preguntó Emmett separándose de la pared y caminando hacia donde se encontraba Rosalie.

-Ellos estarán bien – le contesto Esme, creo que luego de ver como sus hijos iban a matarse en el living por la discusión del bebe podía confiar en que Edward estaría bien a solas con Jacob.

-Bien…- dijo mi hijo bastante dubitativo, algo estaba planeando y por mucho que Esme lo miro y le dedico una pequeña sonrisa nada podría contra aquella idea.

Emmett se aparto de Rosalie dándole un beso en la mejilla y comenzó a caminar hacia la ventana levantando los brazos, como alguien que tiene fiaca y se la quiere quitar de encima.

– yo solo mirare por si pasa algo, no quiero perderme la pelea por si ya saben llegara a pasar. ¿Apuestas? … Yo creo que ganaría Jake

-Vale, si tu vas por Jake yo iré por Edward... Piensa que video juego me regalaras Emmett – bromeo Jasper.

Me sonreí de costado, sin duda mi gran hijo tenía aquello de que por mucho que una situación fuera complicada él intentaba alivianar la situación. Pase por su lado y deje una palmada sobre su espalda ancha antes de acercarme a Esme quien había vuelto a su lugar original, sentada en el antebrazo del sofá blanco. Al llegar a mi esposa coloque mis manos sobre sus hombros. Si ella no estuviera aquí, si realmente ella no estuviera seguramente mis hijos ya se hubiera arrancado la cabeza uno a los otros y Bella no tendría aquel gran soporte que tenia detrás de ella.

-No se van a pelear chicos – Alice hablo en tono suave antes de desaparecer de la habitación seguida por Jasper.

Miedo

Emmett miraba en dirección a donde se hallaba Edward con Jacob. Escuchaba los murmullos que generaban las voces tanto de mi hijo como las del lobo pero no preste atención. Si hubiera querido y hubiera sido como Emmett en aquellos momentos estaría escuchando toda aquella conversación que tenían aquellos dos, pero no era apropiado escuchar conversaciones ajenas.

-Podrías quitarte de la ventana, ellos no se van a pelear – Alice miró a su hermano y tomo la mano de Jasper – No harán nada que lastime a Bella en estos momentos así que ustedes dos han perdido su apuesta.

Se pudo escuchar en la casa como tanto Jasper como Emmett suspiraron fuertemente. Ambos estaban bastante desalentados por no ver la pelea entre Edward y Jacob, hubiese sido un gran espectáculo para ellos pero no para mí que termine suspirando de alivio y las manos de mi esposa se sintieron sobre mis hombros, quizás aquello servía para los humanos pero lo curioso es que a mí también funcionaba conmigo. Se suponía que a los vampiros aquello no les pasaba, no sufrían stress muscular pero estaba seguro que aquello lo había dicho un vampiro que no había sido padre. Como fuera, mi esposa siempre era tan detallista conmigo que aquellos gestos eran los que me calmaban y los que hacían que me enamorará más de ella. Esme siempre estaba ahí cuando se necesitaba tranquilidad y apoyo.

-Edward sabe que no me gusta las peleas – escuche la voz de mi esposa y aquello me hizo sonreír de costado. Todos sabíamos que la verdadera palabra y ley de la casa era lo que decía mi esposa y realmente me alegraba porque lo único que faltaba a todo esto era sumarle una pelea con los lobos. Realmente intentaba no ser pesimista pero todo esto no estaba yendo de manera fabulosa y cada minuto que pasaba se iba sumando un problema más. ¿Cuánto tiempo íbamos a poder estar así?

Rosalie tomó su lugar al lado de Isabella, por momentos todo parecía tan raro. Rosalie parecía dura, firme fuerte y distante con todos pero aquello no era verdad. Simplemente era una máscara para que nada la volviera a lastimar, ella había tenido de todo en su vida humana y de la noche a la mañana se dio cuenta que realmente no era así. No todo lo que brilla es oro y mi hija lo había aprendido de una manera muy dolorosa porque hay recuerdos humanos que por muchas décadas o siglos que pasen no se borrarán. Son como las cicatrices abiertas del alma. Siempre van a estar ahí para recordarnos que debemos o no hacer.

-Deberías comer algo Bella – la voz suave y dulce de mi esposa sonó. Por mucho que Esme lo hubiese dicho como una sugerencia, en el fondo yo o cualquiera de la sala sabía que era casi una orden. Esme era una madre natural para cualquiera, se preocupaba por cada uno de sus hijos como si ella misma los hubiese traído al mundo. Y ahora que Bella era parte de la familia estaba tomando el mismo hábito protector hacia ella. Después de todo era la esposa de Edward.

-Gracias pero no tengo hambre – contesto la muchacha

Alce levemente mi cabeza para ver como mi esposa apretaba ligeramente los labios al escuchar la respuesta de Isabella mientras que yo respiraba profundamente

-Si no comes nada tendré que inyectarte suero – la mire un tanto preocupado y Rosalie automáticamente se paro del sofá – Todas las mujeres cuando están en el embarazo pierden el deseo por comidas que antes les gustaban como la carne pero en tu caso en particular Bella tienes que comer porque si no estás fuerte menos lo estará el bebe y … - me quede callado al ver que tanto mi interlocutora como Esme y Rosalie me estaban mirando – Todos queremos que esto salga bien y queremos que tanto tú como el bebe y Edward estén bien.

-Está bien – Bella miró a mi hija rubia con una sonrisa forzada y los ojos cansados – puedes traerme algo para comer.

De a poco vi como Jasper comenzaba a ponerse un poco intranquilo y sentía cierto grado de incomodidad en el ambiente. Emmett había entendido mejor que yo. Él junto a su hermano Jasper se acercaron nuevamente a la parte del ventanal donde podían observar a Edward y Jacob mientras que Rosalie desaparecía de la sala rumbo a la cocina.

-No se van a pelear, tranquilo muchachos que nada va a pasar – Alice había sonado dulce, con aquel tono de voz tan particular que ella tenía y se acerco con sus pasos de danzarina a su esposo tomándolo de la mano – Vamos Jasper

Mi hijo rubio miró a su esposa y le dedico una sonrisa. No creía que fueran a ir de compras pero Alice notoriamente necesitaba despejar su mente, comenzaba a presentar varios malestares y para mí era un problema, yo quería que cada uno de mis hijos estuviera bien pero aquello no se podía. El stress poco a poco se estaba apoderando en cada uno de nosotros. Emmett había perdido su toque de humor, se lo veía notoriamente más serio que de costumbre, Alice tenía "dolores "de cabeza, Edward era un fantasma de lo que solía ser, Rosalie era la sombra de Bella en todo momento y no nos dejaba acercarnos a ella sin habernos inspeccionado antes por su parte Jasper intentaba controlar todas nuestras emociones pero a veces lo terminábamos desbordando.

Respire profundamente, mi esposa, Esme presentaba síntomas de aquel stress en general que se había tomado la casa por completo pero ella impulsada por aquel amor intenso que tenía en su corazón era quien por lo menos para mi hacía que tirase hacia adelante buscando una solución a todo esto aunque día a día mi cabeza estuviera más cansada a tal punto que podía sentir el cansancio en la vista por el exceso de lectura y computadora.

Emmett se había aburrido de estar parado al lado de la ventana y nos miro a nosotros un poco serio pero al mirar a Isabella intento brindarle un poco de su apoyo mediante una sonrisa.

-Voy a estar en mi habitación jugando con la play por si pasara algo aunque realmente esos dos son demasiados aburridos, es como si yo me pusiese a jugar a tetris con la Xbox. – Hice un pequeño gesto de desaprobación con la cara – Jacob terminara siendo la mascota de la familia si Edward no se pelea con él – dijo por lo bajo y en eso se encontró con la vista de Rosalie – Osita sabes que lo que digo es verdad. – se llevo las manos a la cabeza – lo he visto en una de mis visiones.- le guiño el ojo a Bella y luego desapareció corriendo hacia su habitación. Segundos después podíamos escuchar los gritos del oso contra la consola.

Rosalie había vuelto con una bandeja la cual la coloco al costado del sofá, le había traído un sándwich y una bebida a Isabella. Esta al ver lo que su cuñada le había traído hizo una pequeña mueca de asco pero no pudo hacer nada más porque Esme y Rosalie ya estaban a su lado para comenzar con aquella tarea de darle de comer.

-Aunque sea la mitad del sándwich tienes que comerte Bella

La humana se veía mas pálida de lo normal con aquellas ojeras dibujas en sus ojos pero al ver el rostro en forma de corazón que le había pedido que comiera la mitad de la comida no pudo poner oposición. ¿Quién realmente podría ponerle oposición a mi esposa?

Me paré de la banqueta del piano para caminar hacia el ventanal. Ver a Isabella intentando comer me desanimaba un poco, me recordaba bastante a los enfermos terminales del hospital. Quizás aquello era un pensamiento duro pero era la realidad, la esposa de mi hijo cada día se parecía más a un cadáver por mucho que insistiera en que estaba bien ó que lo iba a lograr por el bebe yo tenía mis dudas. Metí ambas manos dentro de los bolsillos del pantalón mientras me mordía ligeramente el labio superior mirando hacia donde se encontraban las figuras de mi hijo y de su enemigo – amigo en aquel momento.

-Ellos vuelven a casa – susurre al ver desde mi posición como se daban la mano.

Me giré apenas sobre mis talones para poder ver a las mujeres que se encontraban en el sofá. Rosalie en un rápido y veloz movimiento había ido y vuelto a la cocina a dejar la bandeja en donde habían quedado los restos de la comida. Di un pequeño suspiro mientras caminaba y me acercaba en donde se encontraba mi esposa colocándome detrás de ella con una de mis manos sobre su hombro.

Edward y Jacob no tardaron en llegar nuevamente a la habitación en donde estábamos. El lobo se lo notaba un poco alterado pero intentaba controlarse tomando aire aun puro en cambio mi hijo como si fuera una especie de imán se acerco a su esposa en un movimiento tranquilo pero seguro.

-Vamos a dejar que Jacob y Bella hablen en privado – anuncio Edward con voz inexpresiva de algún tipo de sentimiento mientras que intercalaba una mirada con el lobo y Rosalie.

-Por encima de mi cadáver – mi hija le contesto con bastante molestia en la voz y yo alce las cejas en un pequeño movimiento. Yo sabía que esto no podía ir demasiado bien. Rosalie toco la mejilla de Isabella mirándola y mirando a su hermano sin esconder su furia.

- Bella , Jacob quiere hablar contigo ¿Tienes miedo de quedarte a solas con él? – mi hijo sonaba distante lejos con aquella voz tan carente de algún tipo de sentimientos.

La esposa de mi hijo miro a su alrededor , pasando su vista por Jacob , Rosalie y por último Edward. Ella tenía deseos de hablar con su amigo.

-Esta bien Rose . Jake no va hacernos daño . Ve con Edward – la humana había sonado tranquila y segura de lo que quería pero no así mi hija.

-Quizás sea una trampa – le advirtió mi hija

-No veo como – le contesto Bella

Yo mentalmente podría pasarme muchas fantasías de cómo podrían aquellos dos haber planeado algo para escaparse con Bella y hacer que … bueno llevar a cabo el plan de Edward y así por una vez en la vida realmente Jacob y mi hijo hubieran estado de acuerdo en algo.

-No vas a perdernos de vista ni a Carlisle ni a mi Rosalie, es a nosotros quienes teme Bella.

No pude evitar sentir aquella mirada de Esme y luego verme reflejado en sus ojos había sido mal mirar hacia ella. Uno por un hijo es capaz de hacer cualquier cosa mientras tanto que la persona que uno ama no lo obligue o manipule a no hacerlo. Tuve que bajar mi vista y mirar hacia el suelo bastante apenado. Me sentía con un monstruo, como aquel monstruo al que tanto le temía.

-No – la voz de Bella había sonado algo ahogada por la vergüenza supongo yo – No, Edward yo no…

Yo seguía con la vista en el suelo mirándolo con gran atención así como Bella pensaba que Edward podría ser un monstruo por hacerle eso a su bebe temía realmente que Esme lo pensara de mi porque realmente aquello me iba a doler demasiado. No hay dolor peor que el ser amado piense lo peor de uno. Y si así fuera, mi corazón se volvería trizas, cualquiera podría pensar lo peor de mi, cualquiera de mi hijos, el mundo, los humanos, los Vulturi. Quien fuera menos… menos Esme. Eso sería lo peor del mundo para mí.

-No pretendía expresarlo de ese modo Bella. Estoy bien – había alzado la vista para ver a mi hijo y vi como intercambiaba una mirada con su esposa. Las palabras o pensamientos hieren más que un golpe a veces. – Salgamos todos – mi hijo desvió la vista de Isabella para mirarnos a nosotros y yo sentía aquel apretón de manos. No podía hacer nada ya que Esme había tomado la decisión por los dos cuando ya escuchaba un poco alejado de nosotros "Por favor"

De un segundo para otro me encontraba en mi despacho junto a Esme y la puerta cerrada.

Ahora un poco más calmado por estar lejos del agujero de la tormenta coloque mis ojos en blanco dando un pequeño suspiro mientras me dejaba caer sobre la silla. Me mantuve así inmóvil por varios segundos , tal vez un minuto mientras disfrutaba de aquella paz instantánea

-Si Edward le pidió a Jacob que hable con Bella para que el bebe no nazca… - las primeras palabras de mi esposa hicieron que yo abriera los ojos y la mirara bastante sorprendido, no porque Edward no fuera capaz de pedirle aquello a su enemigo natural sino porque Esme estaba rompiendo mi burbuja de tranquilidad y era como si no se hubiese dado cuenta. Ser madre la podía más que otra cosa en esta casa - ¿Qué pasara?

Me tomé unos minutos para poder responderle, porque realmente no sabía cómo responder. Últimamente me pasaba aquello no sabía cómo poder responderle a mi propia esposa preguntas que yo sabía que tal vez en otro momento hubiese contestando con total naturalidad.

-Realmente no lo sé Esme – sacudí la cabeza de lado a lado encogiéndome de hombros. Mi cabeza buscaba y buscaba una respuesta pero no la había – Ambos sabemos que Edward sería capaz de muchas cosas por la seguridad de Bella y es lo más lógico, el está asustado y todos nosotros también lo estamos. – Me quede en silencio mirándola y me apure a seguir – Yo te di mi palabra que no iba hacer nada en contra del bebe Esme aunque eso me estaba valiendo que Edward no confié demasiado en mi pero no puedo ir contra ti, eso es algo que lo puede ver o saber cualquiera pero realmente no sé, por primavera en mi vida no estoy seguro de nada.

Me acaricie la barbilla tensando mi mandíbula y mirando a Esme, ella no tenía la culpa de que yo fuera tan débil y que terminara haciendo cualquier cosa que mi esposa deseara.

Mi vista se encontró con la de ella y se acerco a mí con gran lentitud. Nos miramos a los ojos durante unos cuantos segundos eternos. Estiro su mano colocándola en mi mejilla, con aquella calidez tan de ella haciendo que mis ojos se cerraran por su tacto y luego como por arte de magia sentía el calor de sus labios besando los míos. Y así, así con aquel don que ella tenía mi cuerpo se volvió a relajar.

-Yo no te controlo – Esme susurro entre mis labios y sentí aquella sonrisa contra mis labios – Deje que decidieras

La miré a los ojos con aquella sonrisa marcada en mis labios. Me hubiese gustado poder decirle que sí , que había tenido la posibilidad de elegir de manera democrática pero aquello no había sido tan así. Para mí la palabra de Esme era ley así que no había elegido, me había visto entre la espada y la pared, elegí por ella como lo hacía desde hacía varios años. Una confianza totalmente ciega.

-Me preocupa Edward – Esme tomó su lugar, sentándose en mis piernas pero esta vez no sonreía como muchas otras veces sino que su temple era totalmente sería. Era como ver a Emmett, me preocupa verlos tan serios a todos, solamente Jasper ó yo éramos lo más secos tal vez de la casa

-Es totalmente entendible como esta, yo muchas veces lo he pensado durante estos días y estaría igual que él si a ti te pasara algo así Esme. Creo, realmente no quiero ponerme en su lugar pero tener que vivir todos los días esperando que algo que desconoces te quite lo que más amas en el mundo. Es una locura y si Edward padece viéndose tan mal como Bella esto todo lo hacemos. –sacudí mi cabeza de lado a lado. – No hay nada peor en el mundo que perder lo que más amas en el mundo.

-¿Tienes miedo de perderme?

Mi vista quedo clavada en medio de la sala hasta que de a poco la fui mirando a ella. Tenía miedo, si, la respuesta a su pregunta era afirmativa.

-Si, tengo miedo que esto realmente acabe mal Esme, cada día que pasa lo veo en todos nosotros. El miedo se va apoderando de nuestro cuerpo y mi pesadilla más grande es que de un momento a otro te pierda sin que yo hubiese podido hacer algo – sacudí la cabeza con insistencia

Los brazos de mi esposa rodearon mi cuello y sentí como su cabeza reposaba sobre la mía. Habían ciertos momentos de la vida en las que uno realmente no necesitaba nada más que tener al lado a la persona que amaba, aquella persona especial que formaba tu mundo. Con aquel mínimo gesto de tenerla sobre mí con sus brazos alrededor de mi cuerpo yo sabía sin palabras que ella, mi esposa desde hacía muchos años, que ella sentía aquel mismo miedo que yo.

-Todo saldrá bien amor – mis labios volvieron a encontrarse con los de Esme, debía sentirme mejor por aquellas palabras pero la realidad era otra. Sentía el mismo miedo que antes.

De la nada un fuerte golpe se escucho proveniente desde afuera. Tanto ella como yo miramos hacia la ventana en dirección al ruido. Mi esposa se paro rápidamente de mis piernas y nos movimos hacia la ventana para ver como Jacob desaparecía por los arboles del bosque. La charla que había tenido con Bella parecía que no había salido del todo bien por lo visto.

-Iré a ver si todo está bien

Ella se acerco a mí para dejar un beso pequeño pero tierno en mis labios antes de irse y dejarme solo en el despacho. Seguramente pronto se escucharían alguno que otro grito porque los pasos se escuchaban por la casa, los de Emmett, los de Jasper, Rosalie y Edward. En unos segundos todos iban hacia aquella habitación.

Coloque mis manos por detrás de mi espalda mientras miraba por la ventana hacía aquel bosque. Mi mente quería escaparse tal como se había escapado Jacob hacia minutos atrás, los gritos volvían a la casa, Rosalie acusaba a Edward y este le gruñía, se escuchaba la voz dulce pero firme de mi esposa imponiendo orden entre los hermanos

-Están lastimando a Bella con su modo de actuar hijos

Di un suspiro dejando caer mis hombros, de nuevo me había tensado y mi cabeza aun seguía pensado en aquello.

-No puedo perder lo que más amo en este mundo – susurre mientras mi cabeza volvía a conectarse a la realidad tenía que volver al trabajo y buscar la ayuda necesaria para Isabella. Si ella estaba bien, todos estaríamos bien y Esme estaría bien. Solo me importaba eso. Esme

No hay comentarios:

Publicar un comentario